LA INFLUENCIA DEL CONSUMO IRRACIONAL VS RACIONAL

Por: Licda. Mayra García
mayra.garcia@uees.edu.sv

Desde hace tiempo se ha acentuado el consumo en países no desarrollados a través de las compras innecesarias no racionales. Este problema no radica en la diversidad de oportunidades que se presentan frente a la compra, sino en el análisis al momento de efectuarla.

Si se realiza un estudio rápido de la comercialización de bienes y servicios, podríamos mencionar: rapidez, cobertura, facilidad, oportunidad, practicidad y todo beneficio que ha permitido la tecnología.

En ese sentido, las teorías mencionan que el ser humano como ser social deberá responder ante leyes y normas, reglamentadas o establecidas según grupos sociales en cada una de las regiones de un determinado país o nación. La sociología explica con más amplitud como el ser humano se comporta y convive en sociedad, y cómo es influenciado por las masas para adoptar posturas o pensamientos en contra de su voluntad.

Por ejemplo, los modelos del comportamiento del consumidor muestran que el ser humano, desde su nacimiento hasta su madurez, recibe influencia de distintos factores trascendentes que le posibilitan adoptar ciertas tendencias, posturas, pensamientos y aceptaciones en diferentes grupos sociales a los que pertenece o desea pertenecer. También, la Teoría Psicológica explica que no satisfacer los deseos o caprichos podría ser un detonante para manifestar conductas agresivas y anormales. Sin embargo, el contexto actual muestra un ser social más frío emocionalmente, desvalorizando aspectos puramente éticos y racionales de la sociedad.

Respecto a Latino américa que tiende a adoptar costumbres y comportamientos malinchistas, irracionales, prácticos, menos emocionales y menos tradicionales con la apropiación de culturas de países vecinos, en los últimos meses de octubre a diciembre, se ha observado una creciente y explosiva ola de consumo de información y persuasión en medios impresos y digitales.

A pesar de lo anterior, el yo racional puede conducir a realizar un análisis y valoración de los roles en la sociedad actual, pero con un enfoque maduro en el acto de comprar.

En conclusión, el problema no es la difusión, sino cómo desde el pensamiento se realiza el análisis para decidir comprar o no comprar: el dilema está en la manera y la forma de cómo afrontas esa realidad.

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