FACTORES DE RIESGO EN EL APARECIMIENTO DE ENFERMEDADES BUCALES Y SU RELACIÓN CON LA LACTANCIA MATERNA EN MUJERES DE LA COMUNIDAD SAN ISIDRO LOS PLANES

FACTORES DE RIESGO EN EL APARECIMIENTO DE ENFERMEDADES BUCALES Y SU RELACIÓN CON LA LACTANCIA MATERNA EN MUJERES DE LA COMUNIDAD SAN ISIDRO LOS PLANES

Retomado de Crea Ciencia Revista Científica
https://www.lamjol.info/index.php/CREACIENCIA/article/view/6121

INTRODUCCIÓN

A pesar de que la lactancia materna ejerce una influencia positiva en la salud de la madre y del niño,1
su práctica puede estar determinada por un conjunto de conceptos, costumbres y creencias que
acerca de esta construyen, conservan y transmiten las madres en su entorno sociocultural,2 y por la
información técnica que eventualmente reciben ellas a través de los medios masivos de comunicación,
los promotores de salud y el personal médico y de enfermería de los centros de salud. La madre
debe entonces organizar toda esta información y procesarla de manera racional para explicar y justificar,
dentro de su lógica, su comportamiento frente a la práctica de la lactancia.2

Desde el punto de vista odontológico, la lactancia materna es un ejercicio de importancia capital para
la vida del infante, ya que contribuye al crecimiento y desarrollo del aparato estomatognático, impide la adquisición de hábitos bucales deformantes como el chupeteo del dedo y del labio, mejora la
oclusión dental en etapas posteriores del desarrollo infantil, contribuye a la prevención de caries3
al retrasar el primer contacto con el azúcar, que ocurre principalmente después de los tres meses
de edad,4 y evita la respiración bucal.

Un factor determinante para reducir la carga de enfermedad periodontal causada por las malas oclusiones
y la caries dental es la intervención preventiva a temprana edad, así como el acompañamiento de los
tratamientos dentales de tipo curativo. La prevención implica promoción y educación en salud bucodental,
que debe incluir la capacitación a padres de familia, tutores, docentes y niños.

En el caso de la comunidad inscrita al Centro de Desarrollo Integral (cdi) de San Isidro Los Planes, uno de los índices odontológicos más importantes es el de prevalencia de la enfermedad dental, que suma el número de los dientes cariados, perdidos y obturados de la dentición decidua (ceo-d): 1.56 en 2013, 2.65 en 2014 y 5.93 en 2015, lo que indica un aumento de más de 2 puntos, sobre todo en el último año.5,6

El otro índice que es utilizado a nivel mundial es el de caries significante (SiC: Significant Caries Index),
que según la Organización Mundial de la Salud (oms) debería ser inferior a 3 para el año 2015. Este
índice hace referencia al tercio de la población que se encuentra más afectado por caries. Para esta
comunidad, el histórico en el índice SiC fue: 4.29 en el año 2013, 6.33 en 2014 y 10.2 en 20155,6. Estos
datos son altamente preocupantes, toda vez que la Universidad Evangélica de El Salvador, por medio
de la Facultad de Odontología, mantiene un programa de educación y promoción de salud bucal.

Por otra parte, no practicar la lactancia natural, y especialmente la lactancia natural exclusiva durante
el primer medio año de vida, representa un factor de riesgo importante a efectos de morbilidad y
mortalidad del lactante y del niño pequeño, que se agrava aún más por la alimentación complementaria
inadecuada. Las repercusiones duran toda la vida y son, entre otras, los malos resultados escolares, una productividad reducida y las dificultades de desarrollo intelectual y social.7

Las madres y sus bebés forman una unidad biológica y social inseparable; la salud y la nutrición de
un grupo no pueden separarse de la salud y la nutrición del otro.8

Para alimentarse con leche materna, el bebé debe succionar, algo que en los niños ocurre como un
reflejo natural. La succión, que inicia alrededor de la semana 29.ª de vida intrauterina como un modelo
de conducta compleja que satisface un deseo, le da al feto una sensación de bienestar. La succión y la deglución despliegan un movimiento complejo de la cara, los labios y la lengua, lo que constituye la preparación para el lenguaje, puesto que auxilia el proceso de erupción dental y evita la deformación
de la dentadura, ejercita el movimiento de la articulación temporomandibular (atm) y evita la respiración bucal,9 además de prevenir la caries dental. La respiración y subsiguientemente la masticación proporcionan los estímulos necesarios para el normal crecimiento y desarrollo de los maxilares y de las estructuras dentarias.10 

Durante el amamantamiento, el reborde anterior del maxilar superior se apoya contra la superficie
del pezón y parte de la mama y la lengua actúa como una válvula que, al realizar movimientos anteroposteriores, activa la eyección de la leche, sincronizando esta acción con la función respiratoria.

Esta acción, que requiere un gran esfuerzo muscular, exige al bebé respirar por la nariz, dado que no suelta el pezón durante la succión, de tal forma que activa todo el sistema muscular y articular y prepara el posterior desarrollo de la dentición.11

 

METODOLOGÍA
Estudio cualitativo, que contempló entrevistas y grupos focales:
10 entrevistas a madres de niños entre 4 y 5 años.
2 grupos focales con madres de niños menores de 5 años.
2 entrevistas a 2 odontopediatras.
2 entrevistas a 2 ortodoncistas.
Los datos fueron procesados en el sistema invivo.

POBLACIÓN
Madres con hijos menores de 5 años de la comunidad San Isidro Los Planes.
Especialistas en odontopediatría.
Especialistas en ortodoncia.

MUESTRA
10 madres de niños entre 4 y 5 años, escogidas al azar.
20 madres de niños menores de 5 años, escogidas al azar y que no fueron las mismas madres entrevistadas.
Especialistas en odontopediatría, ortodoncia y lactancia materna que tenían vínculos con la uees.

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS
Área de investigación: Factores de riesgo en salud bucal y su relación con la lactancia materna.

Categoría: Factores de riesgo en salud bucal.

Subcategorías: Caries dental.

Los especialistas coinciden en que la formación de caries está asociada a la higiene bucodental y al consumo de alimentos con alto contenido de azúcar.

Especialistas en odontopediatría comentaron que el uso de biberones o pachas supone una mayor tentación de agregar azúcar a las bebidas, ya sea leche, agua o jugos, pues existe la creencia de que esta práctica induce el sueño al bebé, lo que aumenta el riesgo de aparecimiento de lesiones cariosas (caries del biberón o de la primera infancia).
(María Luisa Cañas y Hazel Chávez, comunicación personal, octubre de 2015).

Para el especialista en ortodoncia, el uso del biberón como factor de riesgo de las malas oclusiones está relacionado en gran medida con las técnicas de higiene que se realicen y los alimentos que se introduzcan a través de la pacha o el biberón. (David Mendoza, comunicación personal, noviembre de 2015). Otro ortodoncista agrega que la aparición de lesiones cariosas dependerá, además de las técnicas higiénicas y de la dieta, de la presencia de bacterias Estreptococos mutans en la flora bacteriana de la cavidad bucal (Roberto Betancourt, comunicación personal, agosto de 2015).

Maloclusiones
En este caso, a pesar de considerar que la lactancia no es factor predominante en el desarrollo de maloclusiones, el ortodoncista refiere que cualquier acción que se ejerza con los maxilares puede favorecero perjudicar el desarrollo de estos, y asevera que la lactancia materna es un factor positivo para el correcto desarrollo bucofacial (David Mendoza, comunicación personal, noviembre de 2015).

Otro ortodoncista manifiesta que la lactancia materna es de suma importancia para el correcto desarrollo de los maxilares y para evitar maloclusiones, ya que el uso de los biberones coloca a la lengua en una posición adelantada y baja, lo que provoca estrechez del maxilar superior, crecimiento vertical, disminución en el tamaño de la mandíbula y un mal hábito de profusión lingual, que suele ir acompañado de mordida abierta ósea (Roberto Betancourt, comunicación personal, agosto de 2015).

Las odontopediatras consultadas concuerdan en que la lactancia materna es un factor determinante para la transición más rápida a la comida sólida y para disminuir malos hábitos que pueden derivar en maloclusiones.

Además, coinciden en que la pacha permite que el bebé haga el mínimo esfuerzo para la  alimentación, convirtiendo al sistema musculoesquelético en hipofuncional, haragán e hipodesarrollado.


Moniliasis o infecciones por hongos
Para todos los especialistas, la presencia de Moniliasis está más asociada al uso de fórmulas y a la mala higiene bucal, así como al uso de azúcares antes de los 2 años de edad.

Categoría: Lactancia materna.

Subcategorías: Duración de la lactancia materna exclusiva.

Los especialistas concuerdan en que el tiempo de lactancia materna exclusiva debe ser de 6 meses  y la complementaria hasta los 12 meses o, como máximo, los 2 años. En la mayoría de madres entrevistadas, la lactancia materna exclusiva osciló entre los 5 y 7 meses de vida de los bebés.

 

Lactancia materna o lactancia con fórmula
En cuanto a recomendar la lactancia materna o la ingesta de fórmula, todos los especialistas entrevistados apoyan la lactancia materna exclusiva, aunque no están cerrados a que una madre, por razones ajenas a su voluntad, alimente a su bebé con biberón, pero recomiendan que sea un biberón de base ancha y ortodóntico para no afectar el correcto desarrollo de los maxilares.

Todas las madres entrevistadas y participantes del grupo focal refirieron que amamantaron a sus hijos y no les dieron fórmula, aunque sí utilizaban la pacha para darles agua, atoles y otros líquidos.


Posición de amamantamiento
En cuanto a la posición de amamantamiento, la mayoría de madres refirieron que colocaban a su bebé de forma horizontal, tratando de tenerlo cerca de su cuerpo y cuidando que no se le tapara la nariz al momento de la succión; además, manifestaron que en algún momento del embarazo fueron instruidas para la lactancia materna por personal de salud.

Duración de cada sesión de alimentación
La mayoría de madres entrevistadas refirieron que amamantaban a su bebé durante al menos 15 minutos por cada pecho o hasta que se quedaban dormidos en los primeros 6 meses de vida, aunque algunas referían que amamantaban por más de 30 minutos.

Frecuencia diaria de sesiones para alimentación
Según la frecuencia de sesiones de alimentación en la que los niños eran amamantados, todas las madres amamantaban a libre demanda, sin horas fijas, pero oscilaba entre 8 y 14 veces al día.

Edad en que suspende la lactancia materna exclusiva
La mayoría de las madres refirieron que suspendían la lactancia materna exclusiva a los 5 o 6 meses de edad cuando comenzaban a introducir alimentos, algunas otras a los 4 meses y otras a los 7 meses. Una madre refirió que había suspendido la lactancia materna a los 2 meses de edad, y le introdujo alimentos porque el bebé demandaba más comida.

Edad en que suspende la lactancia materna
La mayoría de las madres refirieron que suspendían la lactancia materna cuando el bebé cumplía año y medio o dos años, generalmente porque ya estaban embarazadas nuevamente; algunas madres amamantaron hasta los 3 años y unas pocas, hasta los cuatro años.


Categoría: Alimentos suplementarios y complementarios
Subcategorías: Edad de introducción de alimentos suplementarios y complementarios.
Los especialistas sugieren que se dé alimentos complementarios a los 6 meses de edad. La mayoría de madres incorporaron alimentos entre los 5 y 6 meses de vida del bebé y pocas lo hicieron hasta los 7 meses; algunas lo hicieron a los 4 meses de edad y una madre, a los 2 meses de edad.


Qué comida es la primera que introduce
Todas las madres entrevistadas refirieron que introdujeron papillas, algunas de verduras, otras de cereal, pero con leche entera (no fórmula), y algunas refirieron que comenzaron con frutas.


Por indicación de quién surge la alimentación suplementaria
y complementaria
La mayoría de madres refirieron que en el control de niño sano les dijeron cuándo comenzar a darle de comer. Algunas manifestaron que fue su madre quien les dijo que incorporaran a la dieta otros alimentos, como agua de arroz, debido a que los bebés ya no se llenaban solamente con la leche materna. Otras madres refirieron que sus suegras les habían indicado que le dieran de comer al bebé, y pocas refirieron que lo decidieron por sí mismas, ya que se dieron cuenta que el bebé «ya deseaba comida» y así les dieron de los que ellas comían para que probaran.

Discusión
En un estudio cuantitativo reciente en el que analizaron el patrón de lactancia de bebés de 0 a 36 meses, el primer contacto con el azúcar en la dieta y el momento en que ocurre la primera visita al dentista, relacionando estas variables con el estado socioeconómico de la familia, Pires Correa y Abanto Álvarez encontraron que el patrón de lactancia en bebés es esencialmente artificial en los primeros meses de vida, lo que induce de manera precoz al primer contacto con el azúcar y a la primera visita al dentista, que ocurre generalmente durante el primer año de vida del bebé12. Los especialistas entrevistados manifestaron que el problema de la pacha es que se convierte en un vehículo para la alimentación artificial, por lo que el contacto prematuro con azúcares refinados deviene un factor de alto riesgo para el aparecimiento de lesiones cariosas en la primera infancia.

Para la Organización Mundial de la Salud (oms), tan solo un 35% de los lactantes de todo el mundo  son alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros cuatro meses de vida; la alimentación complementaria suele comenzar demasiado pronto o demasiado tarde, y con frecuencia los alimentos son nutricionalmente inadecuados e insalubres. Los niños malnutridos que sobreviven enferman más a menudo y sufren durante toda su vida las consecuencias del retraso de su desarrollo. Puesto que las prácticas inadecuadas de alimentación constituyen una gran amenaza para el desarrollo social y económico, es uno de los obstáculos más graves a los que se enfrenta este grupo de edad para alcanzar y mantener la salud. Según la investigación realizada, todas las madres practican la lactancia materna exclusiva y la extienden hasta los cinco meses en promedio. Los resultados en cuanto a la introducción de la alimentación sólida se asemejan, ya que conocen la manera adecuada de alimentación, pero algunas madres refieren que cuando los bebés con su mirada manifiestan deseos de comer, les dan alimentos, aunque muchas veces poco nutritivos.

Para Guerra y Blanco hay una fuerte asociación entre un período de amamantamiento menor de seis meses y la presencia de un perfil convexo, mordida abierta, distoclusión y paladar profundo.

Los lactados por menos de seis meses exhiben entre tres y quince veces mayor riesgo de presentar maloclusiones dentales cuando se comparan con los lactados por seis meses o más, ajustados por  la edad y la presencia de hábitos orales viciosos.

Diversos estudios realizados en niños del área urbana muestran que la distoclusión, la anomalía con el riesgo más alto, y el perfil convexo guardan relación con el período de lactancia menor de seis meses13, 14. Los especialistas entrevistados consideran que la lactancia materna es un factor que incide en que haya o no haya maloclusiones, pero que no es un factor determinante, pues se deben tomar en cuenta los factores genéticos, que no son del todo controlables.

CONCLUSIONES
Los profesionales de las especialidades involucradas en el estudio de los factores de riesgo de enfermedades bucales consideran de mucha importancia la lactancia materna, pues esta ejerce influencia en el hecho de que aparezcan o no aparezcan enfermedades bucodentales, como maloclusiones. Al practicar la lactancia materna se evita por lo menos el mal hábito de colocar la lengua en protrusión y todos los efectos que este produce, además de permitir una transición más favorable a la alimentación sólida y una mayor estimulación musculoesquelética.

Además, creen que la alimentación con fórmula es una alimentación artificial que no promueve el uso adecuado del aparato estomatognático, lo cual puede derivar en malformaciones musculoesqueléticas, como mentones cortos, clases II, mordidas abiertas, malos hábitos, etc.

Aunque las madres tienen conocimientos sobre lactancia materna, no los ponen en práctica. Sin embargo, la mayoría manifiesta que las sesiones de amamantamiento, que en promedio tienen una duración de quince a treinta minutos, se realizan a libre demanda. El promedio de tiempo de lactancia materna exclusiva fue de cinco meses, extendiéndose con alimentación complementaria hasta el próximo embarazo (entre uno a dos años de edad del niño) o hasta los tres años.

Además, las madres manifiestan que son conscientes de la importancia que tiene la lactancia materna en la disminución del riesgo de enfermedades bucodentales y que conocen técnicas de higiene bucal, pero que no las practican. Esta información se ha podido confirmar revisando el índice ceo/d de los niños de la comunidad San Isidro Los Planes atendidos en la clínica de esta Facultad, que

marca para el cierre del año 2015: 5.93, un SiC de 10.21. La respuesta concluyente a esta paradoja es que, más que enfrentar un problema de educación, estamos ante un problema actitudinal y de motivación.

Por otra parte, la alimentación complementaria no es introducida en la mayoría de los casos por recomendación de un especialista sino que queda a criterio de las madres y al consejo de familiares cercanos, quienes sugieren qué alimentos dar y cada cuánto tiempo. Debido a esto, algunos bebés están siendo alimentados con papillas de frutas y verduras o cereales antes de los seis meses de edad.

Muy pocas madres refirieron que fueron orientadas sobre la alimentación complementaria por personal de salud.

 

RECOMENDACIONES 

  • A las madres en general, se recomienda practicar la lactancia materna exclusiva durante el tiempo sugerido por especialistas y disminuir el uso de biberones y sucedáneos de leche materna,a fin de restringir los factores de riesgo en el desarrollo de malos hábitos bucodentales y maloclusiones.
  • A los profesionales en salud, continuar con su labor de educación y promoción en salud mediante planes estratégicos de motivación a las madres sobre lactancia materna exclusiva, así como asesorar sobre las ventajas de esta, estableciendo como prioridad al binomio madrehijo como un indicador de salud y desarrollo para lograr una salud integral.
  • A las madres de la comunidad, llevar a la práctica los conocimientos adquiridos en las consejerías, charlas y por otros medios, a fin de velar por el bienestar de sus hijos.
  • Al cdi, brindar asesoría a las madres en período de embarazo o de lactancia sobre los beneficio de la lactancia materna exclusiva y continuar estableciendo alianzas con socios estratégicos que puedan colaborar en este rubro.
  • A los líderes comunitarios, motivar a la población a cumplir con la educación adquirida y gestionar jornadas educativas de promoción y educación en salud enfocadas a lactancia materna.
  • A la Universidad Evangélica de El Salvador, continuar las investigaciones sobre el tema y, en especial, concientizar a estudiantes, docentes y sociedad en general sobre la importancia de la lactancia materna como un factor influyente en el adecuado desarrollo del aparato estomatognático y su correcta función.
  • A los tomadores de decisiones en salud bucal, establecer políticas que estimulen y apoyen la lactancia materna, teniendo en cuenta la importancia de esta práctica en la salud integral del bebé y su influencia en el correcto desarrollo y funcionamiento del sistema estomatognático.

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